La reacción más común al llegar al Séptimo Continente es un sentimiento de reverencia y asombro. La experiencia va más allá de las palabras, ya que pocos lugares son tan vírgenes y perdurables como la Antártida.
Empezará a apreciar por qué esta región ha cautivado durante tanto tiempo la atención de exploradores y viajeros por igual. Cada vez que visitamos la Antártida, somos testigos de algo nuevo o inesperado, lo que significa que su expedición será diferente a cualquier otra, creando una experiencia única y personal.
Cada día realizará excursiones en zodiac desde el barco para explorar bahías glaciares, canales y puntos de desembarco. Su Equipo de Expedición cuidará de usted en cada desembarco, tanto si está caminando por el paisaje antártico, visitando una estación de investigación o confraternizando con pingüinos barbijo, Adelia y papúa, todos los cuales se pueden encontrar aquí. No pierda de vista a las focas de Weddell, peleteras, cangrejeras y leopardo, ni a las curiosas ballenas, como las jorobadas, las visones o quizá las orcas, mientras realiza un crucero en zodiac. Cada excursión presentará una nueva variedad de criaturas que le fascinarán y mantendrán su cámara ocupada.
En medio del sereno silencio de la Antártida, los interludios ruidosos se convierten en recuerdos imborrables, como las peleas de los pingüinos por los preciados guijarros o el estruendo y el crujido de un glaciar al desprenderse.
Cada día será diferente y habrá sido cuidadosamente diseñado por su Equipo de Expedición para inspirarle y enseñarle esta maravillosa parte del mundo.